Adiós a los azucarillos, hola a las botellas retornables: Córdoba afronta la entrada en vigor de la nueva normativa europea de envases

Aunque el reglamento entre en vigor este 12 de agosto, la aplicación de dos de las medidas más destacadas no s
Comprar determinadas bebidas en botellas de plástico, latas o briks supondrá pagar una cantidad adicional por el envase, que el consumidor recuperará cuando lo devuelva vacío. Supermercados, tiendas y otros establecimientos que comercialicen estos productos deberán aplicar este depósito reembolsable. Además, bares, restaurantes y hoteles deberán suprimir los envases monodosis de plástico, como los sobres de azucarillos o las pequeñas tarrinas de mantequilla o aceite.
Son dos de las medidas más llamativas que introducirá el nuevo Reglamento Europeo sobre Envases, que entra en vigor este 12 de agosto, si bien eso no significa necesariamente ya empiece a cobrarse un depósito por todas las botellas y latas o que desaparezcan los azucarillos en bares y cafeterías. La puesta en marcha de este sistema de devolución de envases será progresiva, habrá un periodo de transición antes de que el sistema funcione por completo.
En Córdoba, el sector de la hostelería afronta los cambios anunciados con algunas dudas y, en algunos casos, también desconocimiento. El vicepresidente de Hostecor, Miguel Ángel Morales, pide evitar el alarmismo. Según explica, la medida afectará primero a los fabricantes y comercializadores de envases, mientras que los establecimientos hosteleros todavía tienen por delante un largo periodo para conocer los detalles y prepararse. “El 12 de agosto no cambiará nada para nosotros. Tenemos todavía un largo recorrido por delante, de más de un año”, señala Morales.
Un mínimo de diez céntimos por envase
Quienes pasan de los cuarenta quizá recuerden la costumbre de devolver los cascos de las botellas para recuperar una pequeña cantidad de dinero. Décadas después, un gesto parecido regresará con el sistema de depósito, devolución y retorno (SDDR) que introducirá el nuevo Reglamento Europeo sobre Envases.
El consumidor pagará un depósito al comprar determinadas bebidas y recuperará el dinero cuando entregue el recipiente vacío en uno de los puntos habilitados. Los establecimientos deberán disponer de máquinas de recogida o aceptar manualmente los envases, aunque se hayan adquirido en otro local.

Botellas de cristal, en imagen de archivo. / Prensa Ibérica
La cuantía será fijada por los sistemas creados por los productores, pero la normativa española establece un mínimo de diez céntimos por unidad. Así, si una bebida cuesta 1,50 euros y el depósito es de diez céntimos, el cliente pagará 1,60 y recuperará esa cantidad al devolver el envase.
El depósito deberá aparecer diferenciado del precio del producto y los comercios tendrán que informar sobre su cuantía y la forma de recuperarlo.
El sistema será organizado y financiado por productores y envasadores, aunque deberán participar los distribuidores y establecimientos que vendan las bebidas afectadas, como supermercados, tiendas de alimentación y otros comercios minoristas.
¿Y los bares y restaurantes?
La hostelería también formará parte del sistema SDDR. Los establecimientos abonarán el depósito al adquirir las bebidas a sus distribuidores, aunque podrán quedar exentos de cobrarlo al cliente cuando el producto se consuma en el propio local y el envase permanezca allí para su devolución.

Sobres de azúcar, café y cacao. / A. J. González
Una de las cuestiones pendientes es determinar si bares y restaurantes tendrán además que aceptar envases comprados en otros establecimientos.
Los sobres monodosis, restringidos desde 2030
La normativa europea introduce además otro cambio para bares, restaurantes y hoteles. Desde el 1 de enero de 2030 se restringirán determinados envases monodosis de plástico de un solo uso destinados al consumo dentro de estos establecimientos.
La medida afectará, entre otros, a sobres o recipientes individuales de azúcar, salsas, condimentos, aderezos y crema para el café. No desaparecerán las porciones individuales, pero los formatos afectados deberán sustituirse por alternativas como dispensadores, recipientes reutilizables, sobres de papel u otros envases admitidos





