Panem nostrum quotidianum: casi 3.000 kilos

Hay docenas de historias pequeñas alrededor del Banco de Alimentos que corren el peligro de pasar desapercibidas.

Pero como amantes del periodismo tradicional, aquel que dedicaba espacio a diario a las noticias IH (Interés humano), nos gusta hoy traer ésta que combina desperdicio cero, anonimato, generosidad…

Todos los días, a primeras horas de la mañana, cuatro o cinco sacos de pan sobrante, se depositan en la báscula de entrada, y al poco rato ha han sido recogidos y repartidos.

Los anónimos protagonistas de esta historia son los panaderos de Nueva Carteya, Hermanos  Urbano  Osuna, y los que recogen el pan para sus beneficiarios del comedor social del Marrubial, son PROLIBERTAS.

Pero este ejemplo más del “tacita a tacita” nos devuelve un registro prodigioso. El año pasado fueron 2.870 kilos de pan, los que pasaron silenciosa y anónimamente por este “Panem nostrum quotidianum”.